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Cinco tendencias que ya están transformando el emprendimiento en España

Lo que el Informe GEM España 2025-2026 nos dice sobre el futuro del emprendimiento

Presentación del Informe GEM España 2025-2026 en Madrid. Equipo de investigación de la Red GEM España, tras el acto de presentación de los principales resultados sobre la evolución del emprendimiento en nuestro país.

 

Vivimos una etapa marcada por la incertidumbre económica, geopolítica y tecnológica. La inflación, los cambios en los mercados, la irrupción de la inteligencia artificial o la transformación del empleo podrían hacer pensar que emprender resulta hoy más difícil que nunca.

Sin embargo, los datos cuentan otra historia.

El nuevo Informe Gem España 2025-2026, muestra que la actividad emprendedora continúa creciendo y que el potencial emprendedor de la población alcanza máximos históricos. Al mismo tiempo, revela que la figura de la persona emprendedora está evolucionando y que los retos del ecosistema ya no son los mismos que hace una década.

Más allá de las cifras, el informe invita a reflexionar sobre cinco grandes tendencias que, previsiblemente, marcarán el futuro del emprendimiento en nuestro país.

  1. El emprendimiento resiste y crece en un contexto de incertidumbre

La primera gran conclusión del informe es, sin duda, positiva.

La actividad emprendedora aumenta en prácticamente todas las fases del proceso emprendedor. Crecen las iniciativas recientes (del 7,2% en 2024 al 7,8% en 2025), crece el número de empresas consolidadas (del 6,8% al 7,4%) y mejora la percepción general de las condiciones del entorno para emprender. El Índice Nacional del Contexto Emprendedor (NECI) alcanza 4,4 sobre 10, una décima más que el año anterior, reflejando una valoración más positiva del ecosistema por parte del panel de expertos, aunque todavía por debajo de la media de los países que participan en el proyecto GEM.

En otras palabras, el emprendimiento no solo resiste un contexto complejo, sino que continúa consolidándose como una opción profesional para un número creciente de personas.

Esta tendencia resulta especialmente relevante porque rompe con la idea de que la incertidumbre paraliza necesariamente la iniciativa emprendedora. Los cambios económicos y sociales siguen generando dificultades, pero también nuevas oportunidades capaces de impulsar la creación de empresas.

  1. Nunca tantas personas habían querido emprender… pero resulta convertir esa intención en realidad

En 2025, el 13,8% de la población adulta manifiesta su intención de emprender en los próximos tres años, frente al 11,2% registrado en 2024, lo que supone un incremento de 2,6 puntos porcentuales en un solo año. Desde que el GEM comenzó a medir este indicador en España, nunca tantas personas habían manifestado su intención de poner en marcha un negocio. Cada vez son más las personas que consideran el emprendimiento como una alternativa real de desarrollo profesional.

Sin embargo, esta evolución positiva convive con una realidad menos favorable: la distancia entre quienes quieren emprender y quienes finalmente consiguen hacerlo continúa aumentando. En 2025, el 13,8% de la población adulta declara intención de emprender en los próximos tres años, mientras que la tasa de actividad emprendedora reciente se sitúa en el 7,8%. Es decir, existe una diferencia de 6 puntos porcentuales entre el potencial emprendedor y las iniciativas efectivamente puestas en marcha. En 2024, esa distancia era menor: 11,2% de intención frente a 7,2% de actividad reciente, una brecha de 4 puntos.

El informe refleja que la intención crece más deprisa que la actividad emprendedora efectiva.

¿Por qué ocurre esto?

Las respuestas probablemente sean múltiples. El miedo al fracaso continúa condicionando la decisión de emprender para una parte importante de la población. En 2025, más de la mitad de la población adulta (52%) afirma que el miedo a fracasar le impediría poner en marcha un negocio, una percepción que solo se sitúa por debajo del 50% en Cataluña y el País Vasco. A ello se suma que las barreras de acceso al mercado continúan siendo la principal debilidad del ecosistema emprendedor español. El panel de expertos valora la reducción de estas barreras con solo 3,8 puntos sobre 10, la puntuación más baja de todos los factores analizados y también la más baja entre los países de referencia del GEM.

Además, desde la pandemia se observa un aumento tanto del emprendimiento por necesidad como de la tasa de abandono empresarial. El informe señala que la proporción de personas que emprenden por necesidad vuelve a incrementarse tras varios años de descenso, mientras que la tasa de abandono no ha dejado de crecer desde 2020, aunque partía de niveles muy reducidos en comparación con otros países.

Todo ello invita a una reflexión importante: fomentar la cultura emprendedora sigue siendo necesario, pero también lo es reducir los obstáculos que impiden transformar el potencial emprendedor en proyectos empresariales viables.

  1. El emprendedor ya no responde al estereotipo tradicional

Durante muchos años hemos asociado el emprendimiento a una imagen muy concreta: personas jóvenes, con perfiles similares y motivaciones relativamente homogéneas. Los datos muestran que esa imagen ya no representa la realidad.

El perfil de la persona emprendedora está evolucionando. Lejos de la imagen tradicional del emprendedor joven, el informe muestra un mayor peso de las personas de 35 a 54 años, especialmente entre las iniciativas emprendedoras recientes y consolidadas. Además, el emprendimiento aumenta conforme lo hace el nivel educativo, siendo las personas con estudios universitarios las que presentan las mayores tasas de actividad emprendedora.

A ello se suma una creciente diversidad de perfiles. Destaca el caso de las personas de origen migrante, cuya Tasa de Actividad Emprendedora (TEA) alcanza el 15,4%, más del doble que la registrada entre la población nacida en España (6,9%). Estos datos reflejan un ecosistema emprendedor cada vez más diverso, en el que confluyen trayectorias profesionales, formativas y vitales muy distintas.

Esta evolución podría obligar a replantear muchas de las políticas y programas de apoyo al emprendimiento. Porque la pregunta ya no es únicamente cuántas personas emprenden. También debemos preguntarnos quién emprende, en qué condiciones lo hace y qué barreras encuentra por el camino.

  1. Innovación e inteligencia artificial dejan de ser una promesa para convertirse en una realidad empresarial

Otra de las tendencias más interesantes del informe es el creciente peso de la innovación tecnológica.

La innovación y la tecnología siguen ganando peso en el ecosistema emprendedor español. En 2025, las iniciativas con un nivel tecnológico medio-alto alcanzan su máximo histórico tanto entre las empresas recientes (12%) como entre las consolidadas (14%). Al mismo tiempo, también se registran valores récord en innovación: el 58% de las iniciativas recientes ha introducido innovaciones en producto y el 55% en procesos, frente al 50% y 48%, respectivamente, del año anterior. Entre las empresas consolidadas, estos porcentajes alcanzan el 41% en innovación de producto y el 40% en innovación de procesos.

Paralelamente, la inteligencia artificial comienza a incorporarse de forma creciente a la estrategia empresarial. Entre las iniciativas recientes, el uso de herramientas de IA aumenta del 25% en 2024 al 29% en 2025, mientras que el porcentaje de quienes prevén utilizarlas en los próximos tres años pasa del 29% al 34%. Además, las expectativas de digitalización continúan creciendo: el 54% de las personas emprendedoras en fase inicial espera adoptar nuevas tecnologías digitales, frente al 51% del año anterior.

La IA deja así de ser una expectativa de futuro para convertirse en un elemento cada vez más presente en la actividad empresarial. No obstante, el verdadero reto ya no consiste únicamente en adoptar estas tecnologías, sino en integrarlas de forma estratégica, responsable y alineada con las necesidades reales de las organizaciones.

  1. Crece un emprendimiento con mayor capacidad de impacto

No solo aumenta el número de iniciativas emprendedoras. También mejora su potencial para generar valor.

El informe también deja señales positivas sobre la calidad y el potencial de escalabilidad del emprendimiento. En 2025 se alcanza un máximo histórico de iniciativas recientes con alto impacto en empleo: el 6% de las empresas TEA cuenta ya con 20 o más personas empleadas, frente al 5% registrado en 2024 y muy por encima del 1% observado en varios años de la serie. Este avance coincide con el crecimiento del emprendimiento innovador y tecnológico: las iniciativas TEA con nivel tecnológico medio-alto alcanzan el 12%, mientras que la innovación en producto llega al 58% y la innovación en procesos al 55%.

Son señales que apuntan hacia un ecosistema cada vez más orientado a la calidad del emprendimiento y no únicamente a la cantidad.

Persisten, sin embargo, algunos retos importantes. Aunque la igualdad avanza en términos generales, la brecha de género se acentúa en los proyectos con mayor capacidad de financiación, donde los hombres siguen duplicando a las mujeres en los tramos de inversión semilla superiores a 100.000 euros.

Mirar más allá de los datos

El Informe GEM España 2025-2026 transmite un mensaje claramente positivo: el emprendimiento continúa creciendo y el potencial emprendedor de la sociedad española alcanza niveles nunca antes registrados.

Pero también deja claro que el futuro del emprendimiento dependerá de nuestra capacidad para responder a nuevos desafíos.

¿Cómo reducimos la distancia entre quienes desean emprender y quienes finalmente lo consiguen?

¿Cómo adaptamos las políticas públicas a una población emprendedora cada vez más diversa?

¿Cómo aprovechamos el potencial de la inteligencia artificial sin perder de vista el papel de las personas?

¿Cómo fortalecemos la educación emprendedora cuando sigue siendo una de las principales debilidades estructurales del ecosistema?

Responder a estas preguntas será clave para seguir avanzando hacia un emprendimiento más innovador, más inclusivo y con mayor capacidad de generar impacto económico y social.

Este es solo el comienzo

Desde el Observatorio Vasco del Emprendimiento dedicaremos las próximas semanas a profundizar en algunas de las cuestiones que plantea el informe.

Analizaremos, entre otros temas:

  • ¿Ha muerto el mito del emprendedor joven?
  • ¿Emprende quien quiere o quien puede?
  • ¿Por qué sigue creciendo la distancia entre la intención y la acción emprendedora?
  • ¿Cómo está transformando la inteligencia artificial el emprendimiento?
  • Educación emprendedora: ¿por qué sigue siendo la gran asignatura pendiente?
  • Diversidad, migración y nuevos perfiles emprendedores.

Porque los datos nos ayudan a comprender el presente. Pero son las tendencias las que nos permiten anticipar el futuro.

María Saiz Santos, presidenta del Observatorio Vasco del Emprendimiento (EEB-OVE), y Ana Fernández Laviada, presidenta del Observatorio del Emprendimiento de España (Red GEM España), durante la presentación del Informe GEM España 2025-2026.