
Isabel Muela subdirectora de Dema (izda) y Gloria Mugika, directora de la entidad (dcha)
El emprendimiento en Bizkaia cuenta con un nuevo pilar estratégico. La Escuela de Emprendimiento nace como una respuesta integral de la Diputación Foral de Bizkaia para profesionalizar y fortalecer el tejido empresarial del territorio. A través de DEMA, la agencia foral de empleo y emprendimiento, esta iniciativa busca que ninguna idea con talento se quede atrás por falta de herramientas de gestión. Hablamos con tres de las figuras clave al frente de esta apuesta: Gloria Mugika, directora gerente de DEMA; Isabel Muela, subdirectora de la agencia; y Beatriz Alejos, directora financiera y de empresas de la entidad. Juntas, desgranan la visión estratégica, el innovador modelo pedagógico y el impacto real de una escuela que ya cuenta con más de 1.400 personas matriculadas en su fase inicial.
GLORIA MUGIKA
Directora gerente de DEMA (Agencia Foral de Empleo y Emprendimiento) de la Diputación Foral de Bizkaia.
¿Qué necesidad detectada en Bizkaia impulsa la creación de la Escuela de Emprendimiento en este momento?
La Escuela de Emprendimiento nace para mejorar las competencias y conocimientos de las personas emprendedoras de Bizkaia que, a pesar de contar en muchos casos con experiencia o especialización técnica, suelen carecer de formación suficiente para gestionar, consolidar y desarrollar sus proyectos de manera profesional y sostenible. Este reto formativo ha motivado la creación de un recurso integral y accesible que da respuesta a las necesidades reales detectadas en el territorio.
En Bizkaia identificamos la necesidad de fortalecer la formación de las personas emprendedoras que acceden al decreto foral de Iniciativas Emprendedoras del departamento de Empleo Cohesión Social e Igualdad y de manera estructurada. Aunque el territorio cuenta con un ecosistema sólido, observamos que muchas personas con talento, ideas o capacidades dan el paso hacia el emprendimiento sin tener del todo un conocimiento de las materias que van a necesitar saber. Por lo que se inician con una formación básica que pueden completar con otra avanzada y cuando ya se constituyen como empresa pueden acceder a otras complementarias.
La Escuela nace para dar respuesta a ese reto: activar el talento local, reforzar la confianza y ofrecer un itinerario formativo coherente y accesible que conecte formación, empresa y oportunidades reales del territorio. Además de contar con acompañamiento, referentes o formación específica en competencias emprendedoras. Todo ello con el objetivo de conseguir proyectos emprendedores más sólidos y que perduren en el tiempo.
¿Qué visión estratégica hay detrás de esta iniciativa y qué papel aspira a desempeñar dentro del ecosistema emprendedor del territorio?
La visión estratégica es clara: consolidar un modelo integral on y off line que sitúe el emprendimiento como palanca de empleo de calidad, innovación y cohesión social en Bizkaia. La Escuela aspira a convertirse en un pilar de referencia dentro del ecosistema, complementando el trabajo que ya realizan beargintzas, centros formativos y entidades empresariales.
No se trata únicamente de crear nuevas empresas, sino de generar una mentalidad emprendedora transversal, capaz de impulsar proyectos sostenibles, innovadores y alineados con los retos sociales, tecnológicos y ambientales del territorio, generando un emprendimiento de proximidad.
¿Cómo se integra la Escuela dentro de la estrategia foral de empleo y emprendimiento?
La Escuela se enmarca plenamente en la estrategia del Departamento de Empleo, Cohesión Social e Igualdad de la Diputación Foral de Bizkaia, como una herramienta operativa para desarrollar políticas activas de empleo orientadas al emprendimiento.
Desde DEMA – Agencia Foral de Empleo y Emprendimiento trabajamos para acompañar a las personas en todo su ciclo emprendedor. La Escuela refuerza esa labor, aportando una dimensión formativa estructurada que conecta la capacitación con el acompañamiento técnico, la financiación y la conexión con el tejido empresarial.
ISABEL MUELA
Subdirectora de DEMA. Experta en comunicación, turismo, retail y emprendimiento.
¿Cuáles son los principios pedagógicos sobre los que se construye la Escuela?
La Escuela se construye sobre un modelo pedagógico práctico, experiencial y orientado a la acción inmediata, que entiende el aprendizaje como un proceso activo de construcción de conocimiento. Este enfoque supera la lógica tradicional centrada exclusivamente en la transmisión de contenidos y sitúa a las personas participantes como protagonistas de su propio proceso formativo, en tiempos y de forma muy accesible.
En coherencia con esta visión, se prioriza una metodología activa que favorecen el aprendizaje basado en proyectos reales permite que el conocimiento se genere a partir de la resolución de problemáticas concretas, conectadas con el entorno social y económico. De este modo, la teoría se integra con la práctica, promoviendo la reflexión crítica y la aplicación contextualizada de saberes.
La Escuela incorpora, además, tres ejes transversales que atraviesan todo el proceso formativo: la perspectiva de género, la sostenibilidad y la innovación. La perspectiva de género garantiza una formación inclusiva, equitativa y consciente de las desigualdades estructurales; la sostenibilidad promueve una visión responsable del emprendimiento, orientada al impacto social y ambiental; y la innovación impulsa la creatividad, la adaptabilidad y la búsqueda constante de soluciones transformadoras.
En consecuencia, el objetivo formativo no se limita a la transmisión de conocimientos técnicos, sino que apunta al desarrollo integral de competencias, actitudes y capacidades emprendedoras. Se busca fortalecer la autonomía, la resiliencia, el pensamiento crítico y la capacidad de adaptación ante entornos cambiantes, de modo que las personas puedan emprender con mayor solidez, responsabilidad y compromiso social.
¿Qué aportan las Aulas de Emprendimiento dentro del modelo y cómo contribuyen a activar el talento emprendedor?
Las Aulas de Emprendimiento actúan como espacios de conexión directa con centros formativos de referencia como la Universidad del País Vasco EHU, Mondragon Unibertsitatea, otros entornos educativos como la Cámara de Comercio, o profesionales de referencia en distintas materias. Ellos son el primer contacto con la escuela y les permiten trabajar la creatividad, la iniciativa y la capacidad de identificar oportunidades.
El objetivo es capacitar a la persona emprendedora para que pueda transformar su idea de negocio en un proyecto de empresa viable, económica y financieramente.
A través de 10 aulas más un aula cero de desarrollo de las soft skills (personalidad y habilidades emprendedoras) cada una de ellas con un contenido básico y otro avanzado, la persona emprendedora recorre el itinerario de un plan de negocio, aprendiendo conceptos fundamentales que le permitirán desarrollar el suyo con rigor.
Su aportación es clave porque descentralizan el acceso al emprendimiento, acercándolo a distintos municipios y colectivos, y generando un flujo continuo de talento hacia el ecosistema emprendedor de Bizkaia. Se ha trabajado intensamente en el diseño, la estructuración y la producción de los contenidos del Curso de Emprendedores, tanto en su modalidad básica como en su modalidad avanzada. Esta doble vía formativa permite la adaptación a distintos niveles de conocimiento y acompaña a cada persona en función de su grado de madurez emprendedora. Además, los contenidos han sido adaptados pedagógicamente al entorno digital, garantizando un aprendizaje flexible, dinámico y accesible desde cualquier dispositivo.
¿Qué competencias se consideran clave en el emprendimiento actual y cómo se trabajan desde la Escuela?
Hoy el emprendimiento exige competencias híbridas. Entre las más relevantes destacan: capacidad de identificar oportunidades y generar propuestas de valor; competencias digitales; gestión económico-financiera; liderazgo y trabajo en equipo; adaptabilidad y resiliencia; visión estratégica y orientación a mercado.
Desde la Escuela se trabajan las competencias de manera muy innovadora a través de una herramienta de IA creada por Human AI y en un aula básica la oportunidad de reflexionar sobre las habilidades, actitudes y conocimientos relacionados con el emprendimiento. Al finalizar, y tras una serie de preguntas, reciben un informe personalizado que destacará las principales fortalezas y señalará aquellos aspectos que la persona emprendedora puede desarrollar para avanzar con mayor seguridad en su camino como emprendedor/a.
BEATRIZ ALEJOS
Directora financiera y de empresas de DEMA. Consultora de empresas l Transmisión de negocios l Dirección de procesos de compra-venta de empresas.
Desde su puesta en marcha, ¿cómo está evolucionando el proyecto y qué primeros aprendizajes destacarías?
En esta primera fase y tras un pilotaje estamos observando un alto interés y una participación alta con más de 1400 matriculados, tanto en perfiles jóvenes, personas migrantes, como en personas en procesos de reorientación profesional.
Uno de los principales aprendizajes es la importancia de acertar con los itinerarios y reforzar el acompañamiento. El emprendimiento no es un proceso lineal, y la flexibilidad del modelo está siendo un elemento diferencial.
Con los avances desarrollados durante este año, la Escuela está estructurada en tres grandes bloques formativos:
-
Formación para emprender: que recoge los itinerarios formativos esenciales para iniciar un proyecto empresarial. Curso básico y avanzado para emprender.
-
Formación para empresas: tiene como objetivo acompañar a las empresas de Bizkaia en su desarrollo y consolidación, ofreciéndoles formación especializada en temáticas concretas que les permita seguir creciendo, adaptarse a los cambios del entorno y mejorar su competitividad. Ya hemos comenzado con éxito la formación de Ventas y la de Inteligencia Artificial para Empresas.
-
Formación para agentes del emprendimiento: cuyo desarrollo estamos elaborando para reforzar las capacidades de las personas profesionales que acompañan durante los procesos de emprendimiento.
¿Cómo está siendo la acogida por parte de centros, personas emprendedoras y tejido empresarial?
La acogida está siendo muy positiva. Los centros formativos valoran especialmente la posibilidad de integrar contenidos prácticos vinculados al entorno real. Las personas emprendedoras encuentran en la Escuela un espacio seguro para testar y trabajar sus ideas y adquirir confianza.
Todas las personas participantes cumplimentan unas encuestas de satisfacción referidas al contenido de la formación y a la usabilidad de la plataforma. Los resultados obtenidos tanto en la fase de pilotaje como en la fase de implementación han sido muy positivos, con medias cercanas a la máxima puntuación.
¿Qué impacto se espera generar a medio y largo plazo y cuáles son los próximos pasos para su consolidación?
A medio y largo plazo esperamos incrementar la tasa de emprendimiento de calidad en Bizkaia, fortalecer proyectos con mayor capacidad de supervivencia y contribuir a la diversificación económica del territorio.
Los próximos pasos buscan consolidar las aulas, ampliar alianzas con agentes del ecosistema que quieran participar en el conocimiento, medir impacto con indicadores claros y seguir adaptando el modelo a las transformaciones económicas y sociales.
La Escuela no es un proyecto puntual, sino una apuesta estratégica para situar el emprendimiento como motor estructural de desarrollo y cohesión en Bizkaia.
Para más información sobre la Escuela de Emprendimiento de Bizkaia